Por: Chuclocho
Ok, gracias al cistipuerco ese que es su presidente (es como una mentada, ¿no?), no tuvimos clase hoy, y nos atrasará de lo lindo. Bueno, pero no estamos aquí para quejarnos de esos trilobites.
Su satánica majestad, Herr Professor, Luis Carrasco, les explicó en la última clase (y esperemos que recuerden algo para cuando volvamos a la dinámica de terror habitual), sobre lo que pasa a ser la identidad, y su construcción, definida por Manuel Castells, en concreto nos atañe en esta ocasión el concepto de identidad de resistencia.
Algo impresionante que rodea a este tema sociológicamente muy abordado de las culturas juveniles, es el hecho de que la juventud siempre está en busca de caminos distintos para llegar a expresarse. Roma es la primera sociedad de la que en verdad tenemos historia documental que nos puede arrojar un retrato muy claro de cómo vivían, y ahí ya se da un caso de esa rebelión.
El catedrático emérito en Historia Antigua, José María Blázquez Martínez (el link a su trabajo lo encontrarán al final del texto, léanlo con atención), nos comenta que en el año 184 AC, se estaba dando en Roma el fenómeno de las bachanalias, o bacanales, fiestas basadas en los misterios al dios del vino Dionisio, que a los que les interesen estos temas de la religión antigua, les va a fascinar, por ser el dios del vino y de la embriaguez.

Los adeptos a dichas fiestas de excesos eran los jóvenes. La figura de la sacerdotisa Pacculia Anna, es fundamental, una oficiante de la región de Etruria, que introdujo como innovación el que a dichas fiestas pudieran asistir no sólo las mujeres como era tradicional en Grecia, sino los hombres.
Blázquez nos relata que ese asociación de los jóvenes surgía al final de la segunda Guerra Púnica, cuando Aníbal, el famoso Azote de Roma, fue derrotado en la llanura de Zama, y Cartago fue arrasada hasta sus cimientos, y la tierra sembrada con sal (para que por fin entiendan la broma que hace Sheldon a Penny en algún capítulo de The Big Bag Theory, jajaj). Es decir, una especie de época funesta la que enfrentaba la sociedad, sin horizonte visible, sin identidad, sin un rumbo fijo, y si leyeron el blog hace una semana, sin un Centro.

Tito Livio es el historiador romano que da cuenta del hecho, y en resumidas cuentas, terminó con la abolición del culto a manos de los centuriones romanos, siete mil personas asesinadas, un hecho recordado porque sentó precedente en la ley romana para perseguir a adeptos a un culto y éste estatuto sería usado tiempo después para perseguir a los cristianos y declararlos fuera de la ley.
Como científicos sociales nos interesa el hecho de que hasta que el culto en verdad tuvo un poder potencial de convertirse en una identidad proyecto, fue cuando el Senado emprendió su mejor esfuerzo para extirparla, porque en ese momento ya afectaba a la estructura del Estado.
No hablemos de que las fiestas y el desenfreno era un escape del joven a la situación política y al deterioro de la sociedad, una forma de protesta que no encuentra una manifestación para legitimar el descontento y exigir un derecho, se puede decir. Algunos teóricos han usado este ejemplo recientemente para arremeter contra la pasividad en la que ven inmersos a la juventud, y por eso vale la pena leer sobre el suceso y apuntar las similitudes con la época que nos toca enfrentar.
En fin, sin que esto termine pareciendo relato de superación personal, el episodio relatado puede apuntar paralelos con la propia rebelión que les tocó a sus papás o abuelos. Piensen en la cultura de los sesenta, en la generación Flower Power, como una respuesta similar del joven ante un sistema que no repara en ellos.
Así cada generación tiene sus propias inquietudes y como tal eso va orientando el concepto de las identidades de resistencia. Imaginen, a la generación de quien esto escribe le llaman la generación Nintendo (cosa que me indigna porque yo soy más Play Station, qué equivocación, ¿no?). Y en ese sentido mi generación está tan alienada como la de ustedes, y eso es una gran tristeza.
Y de ese modo, hay que sentir la camiseta del joven, y en verdad pensar que somos algo más que un hato de consumidores sin remedio; que tenemos ideas y sueños, que tenemos una visión del mundo particular, que hay talento como para traer nuevas concepciones que nos pondrán en el mapa.
Es decir, que hay algo más que una venda en nuestros ojos, esa es la respuesta que se quiere oír en este curso, y con ello, por eso el Professor (¡salve su maledicencia!) les insiste en que el tema de identidad es fundamental, y por eso lo imparte con gran vehemencia, como cuando me dio clases a mí.
El caso es que algo define la lucha del joven, y se hace necesario, que en este curso no se divorcien de esa idea, y que busquen su propia lucha, la abracen y se crean de una vez el rollo de que ustedes pueden dejar algo invaluable en este mundo (y que no es como les han dicho esos mentirosos y obtusos aburridos que los gobiernan, y para los que su lugar sólo puede estar en el sofá, mientras devoran cantidades industriales de Doritos (yommi…) y ven la taranovela.
Algo mejor les corresponde. Aquello que puede definir a su generación y no me digan que el Chavo del Ocho animado, porque los cuelgo.
Y la dulce agonía de esta semana es…

The Arcade Fire sacó hace unos meses su tercer disco de estudio, The Suburbs. Es interesantísimo que los artistas de esta agrupación en verdad han hecho por componer sobre la alienación y la marginación que vivimos los jóvenes hoy día. En ese sentido les recomiendo ese himno llamado “Rebelion”, de su primer disco, e “Intervention” de Neon Bible, aunque en verdad se los digo, esta banda no tiene ningún disco malo, los tres son de diez.
The Suburbs está llamado a ser uno de los mejores álbumes de art rock de nuestra época, un álbum conceptual que en su música denota un nuevo derrotero, distinto al Funeral y al Neon Bible (que toma el nombre de una novela de John Kennedy Toole, que deben leer en cuanto puedan), una obra maestra.
The Suburbs parece la tercera parte de esa historia que comenzó en Funeral, y ya trae mucho de esa incertidumbre que nos atrapa como jóvenes en una época en que las concepciones de antaño se van desmoronando.
A partir de hoy y hasta que este blog se autodestruya (al final del curso), les iremos compartiendo uno a uno los tracks de esta obra, espero que hagan por tener el álbum, e ir al concierto (allá nos vemos), para que tengan oportunidad de ver a uno de los más grandes ejemplos de que la juventud siempre tendrá algo qué decir, una manera de impactar con su percepción su época y dejar algo invaluable detrás, tal y como ustedes deberían intentar.
Y regresen el próximo viernes (los que todavía sigan en el curso), por más.
Track1: The Suburbs
Link a artículo:
Letra de The Suburbs, en inglés y español.
The Suburbs
In the suburbs, I
I learned to drive
And you told me we’d never survive
Grab your mother’s keys, we’re leaving
You always seemed so sure
That one day we’d fight in
In a suburban war
You put it down against mine
I saw you standing on the opposite shore
Nobody down, the first bombs fell
We were already bored
We were already, already bored
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling again
The kids won’t be so hard
In my dreams we’re still screaming
Running through the yard
And all the walls that they built in the 70s finally fall
And all of the houses they built in the 70s finally fall
It meant nothing at all
It meant nothing at all
It meant nothing
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling into the night
I just can’t understand
How I want a daughter while I’m still young
I want to hold her hand
Show her some beauty
Before this damage is done
But if it’s too much to ask
If it’s too much to ask
Send me a son
Under the overpass
In the parking lot we’re still waiting
It’s already passed
So move your feet from hot pavement
And into the grass
Cause it’s already passed
It’s already already passed
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling again
I’m moving past the feeling
I’m moving past the feeling
In my dreams we’re still screaming
We’re still screaming
We’re still screaming
Los Suburbios
En los suburbios, yo
Aprendí a manejar
Y tú dijiste que jamás sobreviviriamos
Agarra las llaves de tu madre, nos vamos
Siempre parecías seguro
De que un día pelearíamos en
Una guerra suburbana
Baja el arma ante la mía
Te veo en la orilla opuesta
Nadie cae, las primeras bombas caen
Porque ya estamos aburridos
Ya estamos aburridos, realmente aburridos
A veces no puedo creerlo
Me sobrepongo al sentimiento
A veces no puedo creerlo
Me muevo por delante del sentimiento, otra vez
Los niños no deberían ser tan duros
En mis sueños seguimos gritando
Corriendo a través del jardín
Y todos los muros que construyeron en los setentas finalmente caen
Y todas las casas que construyeron en los setentas finalmente caen
Porque ya no significan nada
Porque ya no significan nada
No significan nada
A veces no puedo creerlo
Me sobrepongo al sentimiento
A veces no puedo creerlo
Me sobrepongo al sentimiento, dentro de la noche
Simplemente no puedo entender
Porqué quiero una hija mientras esté joven
Quiero tomar su mano
Mostrarle algo de belleza
Antes que el daño se consume
Pero si es mucho pedir
Mándame un hijo
Bajo el viaducto
En el estacionamiento seguiremos esperando
Ya pasó
Así que mueve esos pies del pavimento caliente
Y dentro del pasto
Porque ya pasó
Ya pasó
A veces no puedo creerlo
Me sobrepongo al sentimiento
A veces no puedo creerlo
Me sobrepongo al sentimiento, otra vez
En mis sueños sigo gritando
Seguimos gritando
Seguimos gritando

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