Por: Chuykowski

Era de madrugada cuando…
Muy bien, el fundamentalismo cristiano es igual o peor que el fundamentalismo islámico. Sólo que la carta de George Bush era hacer creer lo contrario para darle un empuje a su “guerra santa”. A ver, veamos si leyeron las copias. Voy a hacer esta pregunta, dos intervenciones y seguimos. ¿Cuál es la relación que hace Castells entre los dos fundamentalismos?

¿Quién da más?
¿Nadie?

¿Leyeron o no leyeron?

Mmmm… creo que si no hay nadie que participe tendré que empezar a cortar cabezas…
¿Ni así van a hablar? Se están ganando un pase para el VIP, eh.
A ver… Verónica, ¿Cuál es la relación?

¿No?
¿Luis?

A ver tú, Josué.

¿No?
Creo que daré el tema por visto y nos vemos en el extraordinario porque, no quiero ser fundamentalista, pero si no mejoran tendré que desatar toda mi furia…

Vaya, era una pesadilla.
Eso ocurriría en la universidad de paga en la que me veo en la necesidad de dar clases, y no en la UNAM (ja ja). Creo que sólo fue un mal sueño.
Entretanto, en Abu Ghraib…

Sí, desnúdalo y tápale la cabeza con una bolsa, y si no habla, enciérralo en una habitación oscura y ponle la canción de Lady Ga Ga, esa que dice Alejandro o algo así, y veremos si no habla después de la vigésima quinta vez que la escuche (¡yo confesaría haber matado al Papa… (natas), después de escucharla dos veces!).



¿Qué?, ¿Qué ahí me hablan?
Ahhh, bienvenidos a su recomendación cultural del fin de semana amiguitos.
Bueno, para empezar he de confesarles que soy un antisemita.
Sí, odio esas semas de pan Tía Rosa, parece alimento para engordar puercos. Pero suficiente con mi deprimente vida (snif, snif, sob, sob).
El tema del fundamentalismo contiene tantas vetas que fácilmente, como dice el Herr Professor, (¡salve emperador de la maldad!) podríamos quedarnos en este sitio todo el curso y aún así no agotar el tema. Cuando hablan de fundamentalismo de la Ley pienso sin recalar en el famosísimo desafuero de AMLO hace algunos años; cuando hablan de fundamentalismo del Estado pienso en Marat y “el terror” que desató en Francia en los años de la Revolución Francesa.
Y en ese sentido no cabe duda que como mencionaba Josué, (no, no el vato de la biblia) en clase, “todos tenemos un pequeño fundamentalista dentro” (sí, el mío sabía a pay de limón), como yo y mi antisemitismo, por ejemplo. Es en ese sentido una labor del ciudadano socio consciente que proyecta el sociólogo C. Wright Mills, el velar porque ninguno de los aspectos de nuestra vida se vea comprometido con una causa de tal modo que nos olvidemos de que las otras variantes a nuestro pensamiento existen y son coexistentes con nuestro mismo pensamiento.
Si ustedes logran salir de este curso con esa idea, créanme que aunque no pasen (creo que hablo del 80% de ustedes), pues mejorarán en su vida.
De ahí se desprende algo que yo quiero dejar claro en el curso. Y es esa idea de que en este curso nadie está opuesto a la religión, como la creencia de cada grupo (siempre y cuando ésta no comprometa los derechos y libertad de las otras personas, o como decía ese hombre de parecido peinado al de el gober pechocho: “el respeto al derecho ajeno es la paz”).
Para mí es tan claro como pensar en los misioneros cristianos en África, que son capaces de tener un punto de vista humano, que si idelógicamente puede ser controversial, al final el ir a llevar un poco de pan y ver por personas a las que aún hoy en el siglo XXI escupe la sociedad, no lo hace cualquiera y menos en una economía capitalista.
La religión depende de esas personas que la hacen más tolerante hacia los demás y eso es un horizonte bastante agradable. Es decir, tampoco estar en contra de todo saber de lo sagrado, porque no todo es doctrina social o económica, como suele pensar el personal que tiene en Marx a su mesías y a su biblia en el Capital.
Cuando pienso en fundamentalismo del arte, no puedo dejar de recalar en las publicaciones de “arte de alta escuela”, que denigra a las demás expresiones sólo porque éstas no corresponden con el ideario de su corriente. Y ahí es como quien dice el viejo discurso de la discriminación, en la cual sólo lo que conozco (y porque lo conozco) vale la pena, y todo lo demás es una ruina humeante sin sentido. Como iremos viendo en próximos temas, ese es el proceso que sigue lo social, de tal forma que lo que fue transgresor en una década, a la siguiente es la moda.
Sobre el fundamentalismo me queda un ejemplo más. Como sé que su formación más tarde que temprano los hará llegar a los libros del Marqués de Sade, hay mucho que comentar respecto a eso. En principio ustedes verán en la excesiva brutalidad de sus relatos una crueldad innecesaria (de ahí el término de sadismo), que incluso a algunos les hará cerrar el libro con repulsión (es neta eh), es una lectura difícil.
Los libertinos del Divino Marqués hacen lo que se les pega en gana, y no temen represalias, porque están en la cima del poder. Y las atrocidades que perpetúan las hacen porque “pueden hacerlo”, la cual es la declaración más escalofriante de la era de democracia que nos tocó. El pesimismo que acompaña la prosa de Sade y lo que es demoniaco al leerlos es la impunidad de que gozan sus “héroes”, y la idea de que sus víctimas no serán redimidas en ninguna forma posible.
Si siguen este rollo, para algunos estudiosos y poco atentos críticos, lo de Sade es como decir que mejor hacer el mal que el bien, por eso no se les ocurra entrarle a estos libros sino tienen una mente más clara, son libros que tienen y entrañan más de lo que parece y hay que prepararse para leerlos y no salir a matar gente en el metro (aunque…, ok, ¡olvídenlo!)
Un par de herramientas ante todo esto. Algunos estudiosos, como Georges Bataille, en su libro, El Erotismo, han dado en el clavo de lo que se esconde tras toda esa exuberancia y crueldad: el fundamentalismo de la libertad.
En serio. Piensen en qué podrido sería todo si la libertad se ejerciera de una forma tan implacable, al final sólo el que tiene el poder podría tenerla. La época que tocó al Marqués es tan paradigmática que uno no puede más que preguntarse las consecuencias de derrocar un determinismo y ungir un nuevo determinismo en su lugar, es decir: sí, suplantar al rey por un puñado de aristócratas que hacen lo que se les pega en gana (tal como en la actualidad eh).
En ese sentido no cabe más que ver a Sade como un ideólogo que utilizó un discurso literario para dejar sus ideas socio-políticas, como cuando hace a los protagonistas de las 120 Jornadas de Sodoma (que escribió mientras estaba preso en la Bastilla), los representantes de los tres poderes del Estado.
Si han seguido toda esta aguda disquisición, como diría el buen Peter Parker, (más bien su tío asesinado) de la era de Sam Raimi: “con todo poder viene una gran responsabilidad”, y es necesario que mantengamos un ojo vigilante ante los procesos sociales, para dosificar el impacto y el alcance de esas ideas que se salen de control, en menoscabo de las concepciones de otros grupos (léase la ley antiabortos, o la retrógada jerarquía eclesiástica en contra de las leyes de sociedades de convivencia de nuestro país).
Cuando puedan lean al Marqués con mente más amplia y encontrarán en sus leit motifs, un espejo de la depravación causada por la misma libertad, que en exceso, suele esclavizar.
Sí ya voy, ya voy…
Ok, si no se ablandó con Lady Gaga, ¡pónganle el nuevo de la Lucerdito!

Y si no tuvieron suficiente con el sádico Marqués…

Amen (2002), película del cineasta Constantin Costa Gavras les mostrará las ideas más preclaras de cómo la religiosidad no tiene nada que ver con la religión del hombre, la religión como institución social al servicio del dominio del hombre por un grupo en la cima de la pirámide.
Todo alrededor de Amén les explicará la relación del Vaticano como un Estado (el más poderoso del mundo si se van a tamaño y opulencia) y cómo éste tergiversa y pierde el discurso más amable de la misma religión, haciéndola impracticable para muchos de nosotros. No hay pretexto, la peli cuesta menos de 50 varos, menos que una yarda, no la rechiflen, véanla.
Y vuelvan por otra dosis el próximo viernes.
Pero antes de partir, disfruten del tercer track del The Suburbs, y canten en español o en inglés.
Track3:Modern Man
Modern Man
So I wait my turn, I'm a modern man
And the people behind me, they can't understand
Makes me feel like
Makes me feel like
So I wait in line, I'm a modern man
And the people behind me, they can't understand
Makes me feel like
Something don't feel right
Like a record that's skipping
I'm a modern man
And the clock keeps ticking
I'm a modern man
Makes me feel like
Makes me feel like
In my dream I was almost there
Then you pulled me aside and said you're going nowhere
They say we are the chosen few
But we're wasted
And that's why we're still waiting
On a number from the modern man
Maybe when you're older you will understand
Why you don't feel right
Why you can't sleep at night now
In line for a number but you don't understand
Like a modern man
In line for a number but you don't understand
Like a modern man
Oh I had a dream I was dreaming
And I feel I'm losing the feeling
Makes me feel like
Like something don't feel right
I erase the number of the modern man
Want to break the mirror of the modern man
Makes me feel like
Makes me feel like
In my dream I was almost there
Then you pulled me aside and said you're going nowhere
I know we are the chosen few
But we're wasted
And that's why we're still waiting
In line for a number but you don't understand
Like a modern man
In like for a number but you don't understand
Like a modern man
And you feel so right
But how come you can't sleep at night?
In line for a number but you don't understand
Like a modern man
I'm a modern man
I'm a modern man
I'm a modern man
I'm a modern man
Hombre Moderno
Así que espero mi turno, soy un hombre moderno
Y la gente tras de mí, no puede entenderlo
Me hace sentir como…
Me hace sentir como…
Así que espero en la fila, soy un hombre moderno
Y la gente tras de mí, no puede entenderlo
Me hace sentir como…
Si algo no estuviera bien
Como un disco que se salta
Soy un hombre moderno
Y el reloj sigue su marcha
Soy un hombre moderno
Me hace sentir como…
Me hace sentir como…
En mi sueño casi estoy allí
Luego me haces a un lado y me dices que no irás a ningún lado
Ellos dicen que somos los elegidos
Pero estamos dañados
Y esa es la razón por la que seguimos esperando
El número del hombre moderno
Quizás cuando estés más viejo entenderás
Porqué no te sientes bien
Porqué no puedes dormir ahora mismo
En fila por un número, pero tú no entiendes
Como un hombre moderno
En fila por un número, pero tú no entiendes
Como un hombre moderno
Oh, tuve un sueño, estaba soñando
Y siento que estoy perdiendo la sensación
Me hace sentir como…
Que algo no está bien
Borré el número del hombre moderno
Quiero romper el espejo del hombre moderno
Me hace sentir como…
Me hace sentir como…
En mi sueño casi estoy allí
Luego me empujas a un lado y me dices que no irás a ningún lado
Sé que somos los elegidos
Pero estamos dañados
Y esa es la razón por la que seguimos esperando
En fila por un número, pero tú no entiendes
Como un hombre moderno
Esperando por un número pero tú no entiendes
Como un hombre moderno
Y te sientes tan bien
Pero, ¿porqué no puedes dormir por las noches?
En fila por un número pero tú no entiendes
Como un hombre moderno
Soy un hombre moderno
Soy un hombre moderno
Soy un hombre moderno
Soy un hombre moderno
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